miércoles, 14 de agosto de 2013

ANANDA MOYI

MA ANANDA MOYI. Vuelta del alma al Espíritu Alta de Altaïr. Del Colectivo de los Niños de la Ley del Uno. 11 de Agosto 2013. Con Audio. ¡Compartir!!!. Del Colectivo de los Niños de la Ley del Uno. 11 de Agosto 2013. Con Audio. ¡Compartir!!!
http://lestransformations.wordpress.com/2013/08/12/ma-ananda-moyi-1...
Grabación original en francés:
https://vimeo.com/72221212
Traductores: Hedyn y Pierre.
http://mensajes-interdimensionales.blogspot.com/2013/08/agosto-11-2...
Audio
http://www.yakitome.com/tts/index/343846/R32yuIHm/autoplay


Soy MA ANANDA. A vosotros todos, en el Corazón del Uno, afinemos juntos nuestra Presencia en el Corazón del Uno.

Mi Presencia está destinada, hoy, a darles unos elementos que van a completar lo que les di, hace varios meses, concernientes a la Vuelta del alma al Espíritu.


Y también, más específicamente hoy, lo que significa esta frase, muy importante, que es: «Padre, vuelvo a poner mi Espíritu entre tus manos».


MARÍA se los evocó antes que yo, con relación a vuestras circunstancias actuales, interiores y exteriores. Yo, les voy a comunicar unos elementos intemporales, porque estos elementos intemporales siempre existieron sobre este mundo, y se manifestaron y se expresaron por diversas voces de Hermanos y de Hermanas que han realizado esto.

Lo saben todos, por haberlo leído o vivido, por vuestro punto de vista sobre este mundo, mientras estamos encarnados, estamos encarnados cuerpo, alma y Espíritu.

Cuerpo con sus necesidades, sus placeres y sus disgustos, con su crecimiento, su fin y su disminución; el alma, de la que les hablé largamente, girada hacia la materia. El alma es combinada, en cierto modo, y empareja al cuerpo. El alma, por supuesto, no es efímera ya que les sigue de vida en vida. Pero mientras el alma no se ha vuelto de la materia al Espíritu, ella permanece en una interfaz al servicio del cuerpo, unas leyes del cuerpo, pero también unas leyes del alma.

No volveré sobre las leyes del alma, porque, particularmente en el siglo precedente, un número de personas desveló ciertas características del alma, tanto con relación a la astrología como con relación a lo que llamáis el karma. Pero al Espíritu no le conciernen las leyes del alma y del cuerpo.

El Espíritu es eterno, siempre estuvo ahí y lo estará siempre. El Espíritu es Uno. Pero el Espíritu puede poseer, en cierto modo, una forma de diferenciación. Esta diferenciación es función, no solamente de las tonalidades del alma, pero es más bien lo que había sido llamado los Linajes Estelares y vuestro Origen Estelar.

Algunos de ustedes tuvieron la revelación de sus Linajes, de su Origen. Pero hoy, para devolver el Espíritu a la Fuente, para devolver su Espíritu al gran Todo - lo que puede parecer, efectivamente, desde el punto de vista del alma como desde el punto de vista del cuerpo, como una pura locura, porque poniendo fin al individuo, poniendo fin a la ronda de las encarnaciones y reencarnaciones, y sobre todo poniendo fin al aislamiento - aparecerá siempre para el alma, para la consciencia y para el cuerpo, como estúpido, sin valor. Y es efectivamente el caso, mientras no han devuelto hacia vuestro Espíritu.

La Vuelta del alma, del cuerpo hacia el Espíritu, se hacía por un cierto número de Puertas presentes en el cuerpo. Esto, lo expresé largamente como Estrella que porta la Vibración de AL, la del Fuego, del fuego de la materia que regresa hacia el fuego del alma, y finalmente hacia el Fuego del Espíritu.

Esto había sido explicitado hace varios meses, por el que se llama HERMANO K. No volveré sobre eso, porque numerosos elementos fueron vividos, o comunicados, pero más bien sobre esta terminación, diría más bien para la culminación : el momento en que, instalado en la Morada de Paz Suprema, instalado en la Última Presencia o la Presencia Infinita, desaparecen, de manera transitoria. Y vuelven más ricos, más llenos.

Cualesquiera que sean las circunstancias de vuestra vida, de vuestras actividades, cualquiera que sea el estado de vuestra alma, en ese momento, toman consciencia de la futilidad y de la ilusión de cualquiera que sea el camino que sea, así como de la ilusión de todo paso.

Pero esto solo puede vivirse, más que con vuestra fuerza interior. No pueden, ni deben buscar a convencer a nadie. Porque no se puede estar convencido de esto. Incluso, no podemos creerlo o esperarlo, ya que una vez más, desde el punto de vista del cuerpo y del alma, esto es una herejía.

Atraigo vuestra atención sobre: ¿qué es lo que quieren?. No en el sentido de un deseo que colmar, pero más en el sentido de: ¿qué quieres, cual es el sentido de lo que Eres, cual es vuestra naturaleza? ¿Cuál es el Principio que anima este cuerpo y este alma, si no es vuestro Espíritu?



¿Pero qué es este Espíritu, mientras no se le vivió? No pueden verlo con el cuerpo, no pueden verlo con vuestros sentidos, no pueden verlo con vuestra alma, no pueden verlo con lo que sea.

Porque él no puede aparecer, en cierto modo, sólo cuando hayan cumplido totalmente, yo diría, la vuelta de la pregunta. Cuando hayan agotado el fuego de la materia y el fuego del alma, cuando hayan consumido todo lo que es ilusorio, cuando se interrogó sobre el sentido de todo lo que se celebraba en vuestras vidas. Viene un momento donde, efectivamente, capitulan. La impulsión final de la Luz, si puedo llamarlo así, viene a vosotros para realizar esto.

Es en este sentido que esto se llama un Abandono, un Consentimiento, una Renuncia.

Es en el Espíritu que se encuentra la única satisfacción que no está ligada a la acción/reacción, que no está ligada al cuerpo, que no está ligada al alma, pero que está ligada a lo que Eres y a lo que Somos. No hay esfuerzo que haya que hacer. De hecho, no hay nada más fácil, porque las circunstancias de vuestro tiempo, en cierto modo, se prestan a eso, y porque, también y sobre todo, sois numerosos. Cuando un alma se despierta al Espíritu, la faz del mundo es cambiada desde allí. Cuando cierto número de almas se despiertan al Espíritu, el destino de una galaxia entera es cambiada, en todo caso en los mundos donde reina la división y lo que es llamado la separación.

Lo que viene es no sólo el fin de la separación en vosotros, tal como lo expresó MARÍA, pero mucho más, la Vuelta a lo que nunca se movió, a lo que nunca experimentó, a lo que nunca necesita ser Creado o recreado.

El Silencio es una herramienta maravillosa, porque si dicen Sí a la Luz, cada vez más intensamente y profundamente en vosotros, Vivirán efectivamente, estando presente sobre el mundo donde andan, cada vez más el Espíritu, el Espíritu y la Danza de los Elementos se reúnen juntos en el Quinto Elemento, Éter.

El Éter de la Tierra fue amputado. El Éter de la Tierra se vio privado, de algún modo, de la marca del Espíritu, dejando pasar un delgado hilo, permitiendo vivificar el alma y el cuerpo.

Pero este hilo delgado, que era limitado, nunca debía reforzarse, con el fin de que ni el cuerpo ni el alma pudieran sentir, en cierto modo, el Soplo del Espíritu. El Soplo del Espíritu se hizo hoy un torrente, actuando esencialmente por lo que llaman el Aire y el Fuego, casándose con el Agua y a la Tierra, dando nacimiento al Éter, el punto ER, el de la Resurrección. Todo esto se hace in-fusión en vosotros, se revela a vosotros, y el Espíritu se desvela.

Entonces por supuesto, comprenden bien que existe, y que existirá sobre todo desde ahora, lo que yo podría calificar de impulsión en vosotros: una impulsión hacia lo pesado y lo denso, hacia el cuerpo y el alma, y una impulsión exactamente opuesta, hacia el Espíritu. El uno no va con el otro. En cambio, el Espíritu puede Trascender todo lo que puede quedar, con su Fuego vivificante. En lo Ardiente del Sol, en lo Ardiente de la Luz, él puede arder, metamorfosear totalmente lo que podía quedar de peso en este cuerpo y en esta alma.

Recuerden que desde el punto de vista del Espíritu, el alma es tan efímera como el cuerpo. El alma no es eterna, sobre todo cuando es cortada del Espíritu (o simplemente alimentada), porque un alma sola, no puede existir sin Espíritu.

Lo que ahora se celebra no es simplemente una Vuelta, como lo había expresado, del fuego de la Tierra al fuego del alma, es mucho más la Transfiguración, como MARÍA les dijo, de la totalidad de los elementos densos y groseros, o más sutiles, pertenecientes exclusivamente a esta vida en este mundo. El Espíritu no tiene nada que hacer de los mundos, el Espíritu no tiene nada que hacer de lo que es limitado, él lo alimenta y lo nutre.

Devolver vuestro Espíritu a las manos de La Fuente y del Padre, o de la Madre, es una rendición sin concesiones. Y esto se realiza en el Silencio, en el crisol del alquimista, este crisol que es vuestro pecho, que fue alimentado, en cierto modo, por el Fuego de la Danza de la Vida, de la Onda de Vida, por el Fuego del Espíritu Santo, por el Fuego del Sol.

Ahora queda, en cierto modo, a ser bautizado por el Fuego Galáctico, el Fuego que arde y que no consume nada, si no es el efímero. Es una quemadura ardiente de Amor, una mordedura de Amor que les alivia y que los eleva en las Moradas de la Gracia, de la Paz.

Y esto solo se puede hacer en Silencio, dejando la Danza de la Vida recorrerles, dejando el Fuego consumir todo lo que no está forjado por la Eternidad.

Yo diría también, en cierto modo, que lo que está ahí es una práctica nueva, no a vivir como una técnica o como una muleta, pero más bien a realizar enteramente y completamente.

Y recuerden que no pueden actuar por la voluntad consciente del cuerpo, e incluso del alma, sobre el Espíritu, porque el Espíritu toma todo el sitio consumiendo todo lo que es efímero. Así es el sentido de las palabras de CRISTO que pide tomar todo el sitio, tal como lo expresó hace poco tiempo, por diversas voces.

Entonces, por supuesto, puede haber, delante de todo desconocido (incluso para los que tuvieron acceso a momentos privilegiados, a unas experiencias privilegiadas también), este pequeño sobresalto en el corazón. Porque efectivamente, hay en cierto modo un duelo, una pérdida. Pero detrás del duelo y la pérdida, hay algo tan vasto, tan inaudito. Incluso si algunas de vuestras experiencias y vuestros estados les acercaron, o les instalaron en eso, que el cuerpo quedó pesado, y el alma quedó presente.

¿Están preparados para vivir el Espíritu? Observen lo que se desarrolla, pero no tomen partido en lo que se desarrolla ahora, mírenlo, como cuando meditan y que unos pensamientos pueden llegar: mírenlos, déjenlos pasar. Del mismo modo, vuestro cuerpo y vuestra alma deben hacerse totalmente Transparentes al Espíritu. El Espíritu es, por supuesto, un condensado y un atajo al Amor Luz Vibral.

Más el Soplo del Espíritu crezca en vuestro interior, más rápidamente la Liberación se manifestará y constatarán que han comenzado a vivir: esos momentos de desaparición de este mundo donde se encuentran. Algunos de ustedes se encontrarán en otros estados, en otros Mundos, y otros no tendrán ningún recuerdo. El recuerdo no es importante, la lucidez, en aquellos momentos, no tiene sentido. Lo importante, como siempre, son los resultados obtenidos en esta vida aquí mismo. Y pronto no podrán negar, lo que sea de este fuego Galáctico.

Cuando yo viví, al igual que muchos santos de la tradición occidental esos Éxtasis, esos Samadhis, que confinan en ciertas experiencias, en una Beatitud, que posiblemente hayan tratado de expresar en palabras, música, en discursos, en las miradas, o en su vida. Ustedes verán que es precisamente en los momentos en que no hay memoria, ningún recuerdo de lo que pasó, que los efectos serán más visibles, para lo que queda del cuerpo y del alma en esta densidad. En este punto, la retirada será independiente de cualquier voluntad, de cualquier deseo, de cualquier momento, lo busquen o no, pero será obvio, simplemente.

Esta evidencia, como dijo María, el último velo que se levanta, es la mayor de las Alegrías. No se puede poner en palabras, porque esta Liberación, no sólo hará de ustedes un Liberado Viviente, sino un Liberado en la Eternidad, que no es exactamente lo mismo. Pero ahí, nada puede expresarse, porque cada uno de ustedes lo vivirá en su intimidad y posiblemente pueda traducirlo, mientras que el cuerpo y el alma estén todavía allí; de diferentes maneras. Pero esta traducción no tiene que ser hecha. Puede ser útil como testimonio, pero más bien es el Silencio, es decir, en ausencia de este mundo, como en mi última encarnación, lo demostré, a veces durante años donde nada podía afectar lo que yo Soy y lo que yo Era. Yo ya había dicho: “Cuando el cuerpo muera, yo siempre estaré allí”. Ustedes podrán decir lo mismo muy pronto.

No hay camino, pero como con cualquier viaje, siempre hay un punto de partida y un punto llegada. Incluso sin ningún recuerdo del viaje, que será posible y mucho más evidente, a sus sentidos o a su consciencia, que en lo que se convirtieron, que ya no tiene nada que ver, de alguna manera, con ese cuerpo y con el alma en la cual habitaron.

El Aliento del Espíritu consume lo que se debe en una Alegría, indescriptible, muy lejos de la simple definición de la Alegría o de la Paz, tal como lo habíamos expresado, con relación, justamente a los estados espirituales. Una cosa es sentir el Amor en alguna experiencia (sexual, del alma, sensorial, mística), y otra cosa es Ser este Amor. Ya no necesitan ni manifestarlo, ni crearlo, ni ampliarlo, porque toma por sí mismo todos los lugares, el antiguo como todos los lugares del mundo para hacerse solo 'Uno

Es, a eso que están invitados. Ya no se trata de la Boda Celestial o Terrestre, ni Última, porque lo verán por sí mismos, de alguna manera. No tomen en cuenta, la vanidad de todo eso, sin embargo fue, para muchos de ustedes, los barrotes de una escalera indispensable, en una escalera que ya no existe. Aunque, ahora, esto parece tan lejos de vuestro cuerpo, alma, y consciencia, sin embargo es eso lo que Son.

Así que sólo puedo repetir: Silencio. “Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu”. Y más allá de “Yo y el Padre somos Uno”, hay una evidencia. Pero para darse cuenta de lo obvio, es necesario salir de la densidad, no como un rechazo a ésta, sino como una Trascendencia, porque eso es, esta densidad.

Es este Silencio que estaba agitado y turbio que se vuelve límpido y precisamente evidente. Por supuesto, hay una pregunta que surge en ustedes, de que eso aún no es evidente. No manifiesten ninguna culpabilidad, ni animosidad, sólo véanlo. Hasta que no vean nada, en ese momento ahí, es cuando la evidencia los sorprenderá, de alguna manera. El Soplo del Espíritu, el Fuego Galáctico los tocará y los Iluminará.

Es ahí, que ustedes pasarán a ser la evidencia: la evidencia del Amor, la evidencia del Fuego, atizado por el Aire, eterizando el Agua y la Tierra. Porque se trata realmente de una eterización. En términos más técnicos, quizá, un cambio completo de la gama de frecuencias. Que, deben descubrir de cierta forma, porque más allá de toda frecuencia, hay Silencio

En este período, se les invita a Vivir la evidencia. En un Espacio sin Tiempo, y en un Tiempo sin Espacio, Trascendiendo los límites de los dos, está ésta evidencia. Es así que sucede la Ascensión. De cada uno, del Corazón del Uno, del colectivo humano, del Colectivo Galáctico, de este Sistema Solar y de este lugar particular de la Galaxia, por muchas razones que ya se han mencionado.

Voy a terminar con estas palabras. Ensayen primero, si eso les es demasiado arduo de entender y asimilar lo que representa el Silencio. Puerta, así como la Humildad y la Simplicidad, de la Eternidad, del Fuego Galáctico.

En este periodo, habrá para cada uno de ustedes, yo diría, no tantas Llamadas de la Luz, como mandatos de la Luz. Asegúrese de respetar, sean cuales sean las formas que pueden tomar para cada uno de ustedes. Al estar atentos a esto, ustedes harán rápidamente la diferencia, entre lo que es una llamada del cuerpo y del alma, atados a la gravedad, del mandato de la Luz. Porque en un caso hay resistencia y en la otra, hay Libertad. Vean por ustedes mismos, lo que se propone y es el Soplo del Espíritu.

Los dejo ahora, para que puedan rápidamente descubrir por sí mismos. Recuerden que no existe para eso, contacto que valga, ni Onda de Vida vigente, ni Comunión válida, ni Onda de Vida, que los conduzca a la Vibración. Porque les recuerdo que el Cristo, antes de decir: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, pronunció tres veces: “Padre, ¿por qué me has abandonado?”. Esto significa que, en el extremo de la densidad, en el extremo del duelo y de la pérdida, se encuentra el impulso hacia la Libertad, el más poderoso que pueda existir, tal como es concebible en este mundo. El Fuego Galáctico es un elemento, la otra parte y el otro elemento está en ustedes.

Con todo mi amor.

También quiero decir que en momentos en los que pueda manifestarse para ustedes, resistencias, o miedo, o el Amor, tendrán la oportunidad de recibir, no grandes textos, ni grandes contactos, pero sí elementos muy puntuales, que les concierne y concierne a todos, tanto de parte de los Melquizedec, de la Estrellas, como de los Arcángeles.

Que simplemente, vendrán, de alguna manera a sellar (si se puede decir así) lo que esté empezando a fisurarse. No para reparar, sino para llenar cada vez más el crisol del Amor, el centro del Centro y el corazón del Corazón, así como en todas partes. Debido a que eso pasa aquí, donde ustedes están. Esto puede ser un consejo, una palabra, una caricia, pero recuerden que, incluso entonces, lo más importante siempre será el Silencio.

Soy Ma Ananda Moyi, que la Morada de Paz Suprema y la Libertad, sean lo que ustedes Son. Nos vemos más tarde.

Recibido y transmitido por ALTA d'Altair. Les Transformations.







Este mensaje puede ser copiado y difundido siempre y cuando se conserven intactos los textos dando crédito al autor y al traductor, publicando sus fuentes de origen.


Todos los mensajes de Bodas Celestiales de: Agosto, a Diciembre de 2012-
http://yosoylucialaluzdelmundo.blogspot.com/2012/08/bodas-celestial...

No hay comentarios:

Publicar un comentario