viernes, 25 de abril de 2014

ARBOLES QUE SANAN

ARBOLES QUE SANAN
1. Los poderes curativos de los árboles
Los Maestros taoístas advirtieron que los árboles son plantas sumamente poderosas. No solo absorben dióxido de carbono para transformarlo en oxígeno, sino que también absorbe en fuerzas negativas y las transforman en energía sana. Los árboles están muy bien arraigados en la tierra y, cuanto más enraizado el árbol, más arriba se extiende. Los árboles permanecen de pie muy quietos y absorben la Energía de la Tierra y la Fuerza Universal de los Cielos.
Los árboles y todas las plantas tienen la capacidad de absorber la luz de las energías y transformarlas en alimento; de hecho, dependen de la luz para casi toda su alimentación en tanto que el agua y los minerales del suelo constituyen alrededor del 30 por 100 de su ingesta nutritiva. Tienen una vida muy larga.

El árbol, sanador y amigo

Los árboles son las plantas de la Tierra más grandes y evolucionadas en el plano espiritual. Meditan en todo momento y la energía sutil es su lenguaje natural. A medida que tu dominio de este lenguaje aumente, podrás comenzar a entablar una relación con ellos. Te ayudaran a abrir los canales de energía y a cultivar la calma, la presencia y la vitalidad. A su vez, puedes ayudarles con sus bloqueos y zonas debilitadas. Es una relación mútuamente beneficiosa que precisa ser cultivada.
Elección de un árbol con el que trabajar

A lo largo de la historia, los seres humanos usaron todas las partes del árbol como remedio para curar. Los mejores árboles para sanar son los grandes, en especial los pinos. Los pinos irradian energía Chi, nutren la sangre, fortalecen los sistemas nerviosos y contribuyen a prolongar la vida. También alimentan el alma y el espíritu. Los pinos son los “Árboles Inmortales”. La poesía y la pintura china antiguas están llenas de admiración por los pinos.
Si bien los pinos son a menudo la mejor elección, se pueden usar muchos otros árboles o plantas. Los aids grandes son los que contienen más energía. Entre los más poderosos se encuentran los árboles que crecen junto al agua corriente. Algunos son más cálidos o fríos que otros.
Aprende a distinguir las diversas propiedades de los diferentes árboles.
Los cipreses y los cedros reducen el calor y nutren la energía Yin.
Los sauces ayudan a eliminar los vientos malsanos, a liberar la humedad excesiva del cuerpo, a reducir la alta tensión sanguínea y a fortalecer el aparato urinario y la vejiga.
Los olmos tranquilizan la mente y fortalecen el estomago.
Los arces persiguen a los vientos malsanos y ayudan a mitigar el dolor.
Las acacias blancas ayudan a eliminar el calor interno y a equilibrar la temperatura del corazón.
Las higueras de Bengala limpian el corazón y ayudan a eliminar la humedad del cuerpo.
Los canelos eliminan el frío del corazón y del abdomen.
Los abetos ayudan a eliminar cardenales, a reducir la hinchazón y a curar los huesos rotos mas rápido.
Los espinos ayudan en la digestión, fortalecen los intestinos y reducen la tensión sanguínea.
Los abedules ayudan a eliminar el calor y la humedad del cuerpo y a desintoxicarlo.
Los ciruelos nutren el bazo, el estórnago, el páncreas y tranquilizan I a mente.
Las higueras eliminan el exceso de calor del cuerpo, aumentan la saliva, nutren el bazo y ayudan a detener la diarrea.
Los ginkgos ayudan a fortalecer la vejiga y alivian los problemas urinarios de las mujeres.

No es necesario internarse demasiado en el bosque para buscar un árbol apropiado con el que trabajar. Los árboles que están acostumbrados a tener personas alrededor comprenden nuestra energía y en realidad son más accesibles y amigables que los que están lejos en el bosque. Los parques de las ciudades y los patios suburbanos están llenos de arboles poderosos y accesibles, a quienes les encantaría tener relaciones más cercanas con los humanos que dominan su medio.
Existe un determinado limite de tamaño de los árboles más accesibles a los seres humanos. Si el árbol es demasiado pequeño, no tiene la suficiente energía para impresionarle. Si es demasiado grande, el problema es el contrario, es decir que precisara más tiempo para que le interesen los árboles grandes. Como fuente de energía sanadora, lo mejor es elegir un árbol grande y robusto dentro de la escala de tamaños accesibles. Para la interacción con humor, lo conveniente es escoger un árbol entre pequeño y mediano. Si bien no es necesario trepar al árbol para establecer una relación, así se abre de veras un mundo completamente nuevo. Trepa con suavidad y cuidado para no dañarlo.

c. Establecer comunión con un árbol

Existen determinados métodos para acercarse, interactuar y alejarse de un árbol. Siguiendo unos pasos específicos puede crear un rito de comunión en silencio que tanto tú como el árbol podéis comprender y así aumentar el potencial de la interacción armoniosa. Los pasos provienen de la observación del curso natural de los acontecimientos en la comunión de la energía sutil y valen para la comunión con casi cualquier cosa: árbol, roca, ser humano o animal...
En primer lugar, cada árbol, al igual que cada persona, tiene una personalidad, anhelos y vida propia. Los árboles difieren ampliamente en su gusto por el contacto humano. Algunos son muy generosos y quieren dar toda la energía que absorben. Otros son débiles o están enfermos y precisan su energía reparadora. Algunos son simplemente almas amigables que disfrutan de la compañía del hombre. Otros son bastante indiferentes a los hombres. Puedes aprender y crecer trabajando con todos ellos. Intenta ser abierto y respetuoso en lugar de presionarlos para que sirvan a tus propósitos. De esta manera, los árboles te proporcionaran algo más que otra fuente de energía Chi: amistad, expresión humorística y amor.
Los árboles aculan en una escala temporal más extensa que los seres humanos. Puedes contribuir a cerrar esta brecha regresando una y otra vez al mismo árbol para que se establezca una relación. Visítalo de forma periódica para que el árbol sepa cuando irás y pueda esperarte. Es probable que percibas con toda claridad que el árbol realmente te extraña cuando desapareces durante un tiempo más prolongado que el habitual.
La comunión espiritual con los árboles, de todas las actividades humanas, es la que mas se asemeja a la unión sexual. Como tal, debería haber un toque de sensualidad y de ternura. No siempre tienes que manejar la situación. Permítete relajarse y fundirte en la comunión. Deja que el árbol te conduzca hacia las maravillas de su vida interior. Trabajar con árboles de este modo puede ayudar a descargar la frustración sexual. Es probable que descubras que algunas de las practicas presentadas aquí se pueden adaptar fácilmente para usar en el acto sexual.
"a. Absorba energía Chi Yin con las palmas para compensar la energía Yang (Figura 2.29)

El mejor momento del día para practicar con un árbol es durante la mañana hasta el mediodía.
Asuma una postura. Póngase de pie o siéntese dos o tres metros delante del árbol.
Abrase a un árbol. Relájese y céntrese. Sienta como sus límites se desdibujan. Permítase ser mas perceptivo y de alguna manera vulnerable, preparado para comunicarse con el árbol. Sienta cómo su campo energético se abre como una flor sin emitir ni absorber energía, solo se abre y está disponible (Figura 2.30)


De la bienvenida. Extienda los brazos y exponga la palma de las manos al árbol. Extienda su energía hacia el árbol en actitud amistosa de “ofrenda”. Cuando el árbol responda extendiendo su energía hacia usted, acéptela, inspire para llevarla dentro del cuerpo con una actitud de “bienvenida”. Use la mente y los ojos de la siguiente manera: Con la parte inferior de los ojos, concéntrese en la punta de la nariz. Con la parte superior de los ojos, mire las palmas y el árbol.

Deje que su intuición lo guie mientras responde otra vez al árbol con otro gesto de “ofrenda”. Realice varios de estos intercambios. Tómese el tiempo y sienta lo que sucede.
Absorba la energía Chi con la palma izquierda, la mente y la parte superior de los ojos.
Lectura Paralela. Permanezca centrado en si mismo, sin aproximarse ni retroceder, y observe la relación sutil que hay entre el árbol y usted. Use la concentración contemplativa para abstraerse en su conexión con el árbol sin intentar de manera activa cambiar o analizar lo que ocurre. No intente profundi-zar ni disminuir la comunión. Controle la propia energía y observe el árbol mientras este controla su energía y lo observa. Esto se conoce como Lectura Paralela. Este estado neutral puede producirse varias veces durante una sesi6n en niveles de intimidad profundos y no tantos.
Atraerse y mantenerse unidos. Deje que el campo energético entre el árbol y usted se intensifique, se espese y contraiga para acercarlos y mantenerlos unidos. Puede que haya movimiento físico o no. La sensación es que los dos se envuelven en un capullo de energía a la vez que exponen sus corazones cada vez más al otro. Por Último, se estrechan en un abrazo

Este acercamiento a menudo sucede de manera espontanea a medida que la ofrenda y la bienvenida se intensifican hasta convertirse en circular y compartir o a medida que este circular y compartir se profundizan cada vez mas.
Como con todas las prácticas del Tao Sanador, es necesario que entrene la vista y la mente para mover y guiar la energía Chi. Esto le ayudará también a ejercitarse para reconocer y ser consciente de la calidad de la energía del árbol. Sienta la energía del árbol cuan do entra en el cuerpo. Cuando la envía al árbol, combínela con la Energía del Plano Humano (Partícula Cósmica). Sienta como ha mejorado la energía que regresa a usted desde el árbol: es fresca y sanadora. Observe asimismo como la calidad de la energía cambia después de nueve, 18, 24 y 36 ciclos.
Mueva la parte superior de los ojos para guiar la energía Chi lentamente por el interior (lado Yin) del brazo izquierdo para hacerla subir por hombro izquierdo, el lado izquierdo del cuello, la oreja izquierda hasta la coronilla. Desde aquí, haga descender la energía Chi por el lado derecho a la parte posterior de la oreja derecha, el lado derecho del cuello, el hombro derecho, el interior del brazo derecho hasta la palma de la mano derecha. Proyecte la energía Chi hacia afuera, hágala entrar en el tronco del árbol. Absórbala una vez más en un circulo (el Circulo Energético Yin): 36 ciclos para los hombres y 24 ciclos para las mujeres.
Extiéndase a un nivel más profundo. Ahora comience a intercambiar energía con el árbol en un nivel más profundo. Compartir con el árbol en un nivel más profundo significa comunicar una parte determinada de su cuerpo con una parte determinada del cuerpo del árbol y respirar la energía de uno a otro. Hacer circular significa ahora guiar la energía por un conducto que pasa por ambos cuerpos y regresa a su punto de partida. Puede guiar la energía Chi como en el punto anterior. Finalmente descubrirá que hay varios esquemas diferentes posibles.
8) Inspirar y retener para no terminar en forma brusca. Inspirar y retener es muy importante pues así evita absorber más energía del árbol de la que puede usar sin llegar al desequilibrio. También evita drenar demasiada energía de un árbol pequeño o débil o dejar demasiada de su energía negativa sin procesar en ese árbol. Además, sella las conexiones que hizo con el árbol para que la energía no se escape al aire una vez que se haya ido. Todo esto contribuye a una meditación estéticamente completa y demuestra respeto por el árbol. Cuando sienta que ya es suficiente y quiera comenzar a regresar al estado de conciencia normal o a un nivel de comunión menos profundo, intente hacerlo de manera lenta y gradual para no alterar la belleza de lo que ha compartido. Sentirá que poco a poco regresa a usted mismo, puede separar la energía que le pertenece de la energía del alto y establecer nuevamente el límite entre los dos.
Cabe advertir a esta altura que si después de haber sanado siente todavía mucha energía en las manos, cierre el punto de la coronilla para sellarlo a fin de que su energía sanadora no siga fluyendo hacia afuera.
A los árboles les gusta mucho] a comunicaci6n con el hombre y es probable que deba esperar mucho tiempo hasta que el árbol le diga que se vaya.
Debe desviar la atención poco a poco del contacto con el árbol y concentrarse mas en su persona.
Al hacerlo, mucha de la energía compartida entrara en su cuerpo, entonces “empuje hacia atrás” la corriente de energía del árbol para evitar que entre, a la vez que permite que su energía humana regrese.
Luego, cuando sus polaridades se inviertan, deje que la energía del árbol regrese a el pero mantenga su energía consciente dentro del cuerpo.
Después de algunos intercambios, el árbol comprenderá su intención y comenzara a cooperar. En unos pocos minutos habrá regresado por completo a su cuerpo y estará preparado para el cierre.
Para librarse de un esquema de circulación poderoso, concentre la atención poco a poco en la región umbilical, el lugar donde finalizar la meditación. A medida que la energía se acumula allí, deje que cualquier exceso de energía fluya dentro del árbol.
Si el árbol intenta proporcionarle energía desde otro punto, rechace este flujo de la manera descrita mas atrás.

A la larga el esquema cesara y podrá compartir la energía con el árbol en el punto escogido. Ahora puede separar la energía que le pertenece de la del árbol, para finalizar la retirada.
Cuando la comunión con el árbol es muy intensa, es probable que deba “alejarse demasiado lejos” para retirarse de una sola vez. En cambio, después de inspirar y retener en forma parcial, continúe haciendo circular y compartiendo pero de modo no tan intenso. Poco a poco, después de repetir varias veces estos pasos, volverá por completo a usted mismo.
Cierre. Siempre termine con un cierre. El cierre es un gesto preciso y de alguna manera abrupto que rompe la conexión, asegura cualquier curación que se haya realizado e imparte un sentimiento de buena voluntad, todo esto en uno o dos segundos. El cierre puede ser un movimiento, un sonido o simplemen¬te un cambio en el campo de energía sutil, como aplaudir con las manos o asentir con la cabeza. Un movimiento suave del purio en arco hacia arriba que termina con un leve puñetazo hacia abajo es muy eficaz. Los sonidos “Ah” y “Amen” que se utilizan para terminar las plegarias también son ejemplos de gestos de cierre, como darse la mano con fuerza o un pequeño apretón al final de un abrazo. Además de estos gestos de cierre, despídase con la mano o dele un beso rápido al tronco para terminar el cierre.

Las secciones 7), 8) y 9) se usan para intensificar, aligerar y terminar los ejercicios que se explican a continuación y se pueden usar en cualquier momento para terminar la comunicación con el árbol escogido.
b. Absorba la energía Yang con los dedos
para compensar la energía Yin (Figura 2.29)

Póngase de pie a unos dos o tres metros delante del árbol. Acérquese al árbol lenta y suavemente. Sienta como el campo energético que lo rodea se vuelve espeso como la miel.
Estire los brazos hacia el árbol con las Palmas mirando hacia el tronco y los dedos extendidos.
Mientras se acomoda lentamente para estar más cerca del árbol, menos “miel” lo separa de las energías brillantes que se encuentran en su corazón.
De igual modo, su resplandor se revela al árbol.
Al mismo tiempo, la energía parecida a la miel que lo rodea actúa como
Cuando llega al árbol y lo envuelve en un gran abrazo, las energías radiantes de ambos se unen y es probable que durante unos instantes se pierda en la dicha de la unión.
Después de establecer contacto de este modo, tal vez sea preciso que se quede quieto durante un rato hasta que las otras conexiones más profundas entre usted y el árbol se estabilicen y simplifiquen. Pronto se encontrara en el estado de lectura paralela descrito anteriormente, a partir del cual tiara circular y compartirá la energía.
Sienta primero la energía del árbol. Cuando sienta la energía Chi del árbol, concéntrese en la punta de la nariz con la mente, la vista y la parte inferior

de los ojos. La parte superior de los ojos miran hacia las yemas de los dedos y el árbol.
Absorba la energía Chi con los dedos de la mano izquierda, la mente y la parte superior de los ojos.
Mueva poco a poco la parte superior de los ojos para guiar la energía Chi hacia arriba por el exterior (lado Yang) del brazo izquierdo, el hombro izquierdo, el lado izquierdo del cuello, la oreja izquierda y la coronilla. Lleve la energía hacia abajo por el lado derecho comenzando por la parte posterior de la oreja derecha, el lado derecho del cuello, el hombro derecho y el exterior del brazo derecho hasta la palma y los dedos de la mano derecha. Proyecte la energía hacia afuera desde los dedos, combínela con la Energía de la Partícula Cósmica y guíela dentro del tronco. Absórbala otra vez en un circulo. Los hombres repiten el ciclo 36 veces; las mujeres, 24 veces (Vease Figura 2.30).


Si desea terminar la experiencia en este momento después, siga las instrucciones de la sección a), puntos 7), 8) y 9) para intensificar, aligerar y romper por Ultimo su conexión con el árbol.

El Circulo de Energía Yang le ayudara a volverse más sensible al dolor agudo y más superficial, así como a la energía de los Órganos Yang (intestinos delgado y grueso, vesícula biliar, vejiga y estomago).
c. Absorba la energía Chi del árbol con las palmas; el lado Yin
Siéntese o póngase de pie a unos dos o tres metros delante de un árbol.
Extienda los brazos hacia el árbol con las palmas mirando el tronco (Figura 2.31).


Sienta primero la energía del árbol. Cuando sienta la energía Chi del árbol, absórbala con la mente, los ojos y las palmas por medio de estas Últimas. Lleve la energía Chi hacia arriba por el interior (los lados Yin) de ambos brazos hacia los hombros, ambos lados del cuello, las orejas izquierda y derecha y la coronilla. Desde la coronilla lleve la energía hacia abajo por el Canal Funcional hasta la mitad de la ceja, la garganta, el corazón, el plexo solar, el ombligo y el caldero detrás del ombligo.
Siga llevando la energía hacia abajo desde el caldero hasta el perineo, las plantas de los pies y luego aproximadamente hacia tres metros dentro del suelo.
Lleve la energía hacia arriba hasta las raíces del árbol, luego dentro del tronco. Sienta como su energía fluye por el árbol, luego emerge del tronco y entra en su palma. Repita el ciclo nueve, 18, 24 6 36 veces.
Practique enviar su energía por el tronco desde la palma de la mano derecha, a través del árbol, a la palma de la mano izquierda y desde la palma izquierda, a través del árbol, a la palma derecha. Los hombres deberían practicar durante 36 ciclos; las mujeres durante 24. Es muy

7) Trate de distinguir las distintas partes del árbol. Comience por la parte superior del tronco. Envié su energía dentro del árbol y sienta como reverbera. Arrodíllese lentamente para practicar con la parte inferior del tronco. Luego practique con las raíces. Sienta e intercambie la fuerza con el árbol.
d. Absorba la energía Chi del árbol por la coronilla
Póngase de pie a unos dos o tres metros delante de un árbol con los brazos al costado del cuerpo. Sienta el aura del árbol (Figura 2.32).

Si no la siente, puede acercarse un poco más.
Cuando sienta el aura del árbol, absorba la energía por la coronilla. La energía equilibrada del árbol es suave y tiene un efecto sanador muy poderoso.
Absorba la energía del árbol por la coronilla y déjela circular hacia abajo por los Canales Impulsores o por el Canal Funcional hasta el perineo y después hasta ambos pies. Exhale la energía por las plantas de los pies dentro de la tierra. Lleve la energía desde el suelo a las raices y luego hacia arriba por el tronco.
Sienta cómo absorbe la Energía de la Tierra y la del árbol (Figura 2.33) y corno éstas purifican su energía y eliminan la energía malsana o negativa. Cuando sienta que brota desde el tronco, absorba la Energía del Plano Humano (Partícula Cósmica) y regrese la energía a la coronilla. Sentirá que las energías combinadas nutren el cerebro, las glándulas y los Órganos. Repita el proceso nueve, 18 6 36 veces.


e. Compartir con el árbol desde el corazón.
En este modelo, la energía del árbol fluye a través de los brazos y el centro del corazón. Puede usarlo para limpiar los brazos del sanador de la energía enferma que se haya acumulado durante el trabajo, o simplemente para abrir el corazón.
1) Adopte cualquier postura cómoda en la que pueda alcanzar una rama sin esforzarse.
Alargue un brazo hasta que pueda tocar el árbol con la palma o la punta de los dedos. Sienta la energía vital bajo la corteza y haga contacto con ella, dando un cierto tiempo para que el contacto se desarrolle.
Al cabo de un tiempo sentirá que comienza a compartir, como si un aura suave se transmitiera en ambas direcciones entre su mano y el árbol.
Amplié el proceso gradualmente hasta que se encuentre inhalando y exhalando energía a lo largo de todo el brazo, desde el centro de su corazón al árbol y viceversa. Permita que este flujo mutuo se prolongue por un rato.
Ahora incluya el otro brazo. Puede apoyarlo en la misma rama, cerca de la otra mano, o puede apoyarlo en otra rama.
Permita que la energía del árbol fluya a lo largo de un brazo, se mezcle con su propia energía en el centro del corazón y fluya por el otro brazo. Cada poco invierta la dirección del flujo en un brazo o en los dos.
Para una experiencia más profunda, intente extender el flujo desde el corazón hasta el ombligo, dejándolo correr desde el árbol al corazón, de allí al ombligo y luego retornar.
dónde va la energía después de salir de sus manos y entrar en el árbol? Si sigue su recorrido con la mente, comenzará a descubrir algo mas respecto a la sutil anotomía del árbol.
Puede que descubra aéreas bloqueadas o congestionado sobre las que puede trabajar haciendo circular la energía de una mano a la otra. Sienta la respuesta del árbol hacia estos esfuerzos y permita que le guie su intuición.

Absorber la Energía de la Tierra
Genere calor en su ombligo y lleve la energía hacia la coronilla.
Proyecte la energía Chi hacia el exterior hasta la cima del tronco del árbol. Entre en el árbol y sienta que establece una conexi6n con el.
Durante este proceso puede pararse a cierta distancia del árbol (entre tres y diez metros). A medida que progrese en esta práctica podrá proyectar su energía hacia el árbol con facilidad desde una distancia mayor. Permita que el árbol absorba la energía enferma o negativa. La energía que retorne a usted estará en equilibrio.
Permita que su energía fluya tronco abajo hasta alcanzar las raíces e introducirse en la tierra (Figura 2.34).

Deje que la Energía de la Tierra purifique su propia energía. Absorba esta energía combinada a través de las plantas de los pies, subiendo hasta el perineo y luego ascendiendo a través de los Canales Impulsores o a través del Canal Gobernante que corre a lo largo de la espina dorsal. Permita que la energía fluya hasta la coronilla y proyéctela una vez más hacia el exterior. Repita el proceso nueve, dieciocho o treinta y seis veces.

Cuantas más veces se repita el procedimiento, tanto más se refinara o incrementara la energía. Notar que los Canales Impulsores y la Orbita Microcósmica se tornan más claros y brillantes. Una vez que haya establecido una buena conexi6n con el árbol, podrá enviar su energía enferma hacia el árbol a distancia, para refinar su propia energía o mejorar su estado de salud.
Meditar mientras se esta sentado bajo un árbol
Una vez que haya desarrollado su capacidad de sentir la energía Chi del árbol, podrá sentarse bajo el árbol a meditar. Absorba la energía del árbol a través de las estaciones (puntos) de la Orbita Microcósmica (Figura 2.35)

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