sábado, 14 de septiembre de 2013

DESENREDAR LA VIDA

Desenredar la vida
Muchas veces nuestra situación de vida presente parece condicionarnos completamente. Asumimos en el pasado diferentes responsabilidades que ahora limitan nuestras posibilidades de actuar con libertad. Y es probable que hayamos adoptado, tal vez de manera inconsciente, ciertos modelos o estereotipos de lo que debemos ser o hacer, y no nos resulte fácil recuperar nuestra propia independencia.

Ilustración de un enredo

Si este es el caso, podemos considerar que nuestras obligaciones, responsabilidades y compromisos se parecen un poco a un “enredo”, como el de la imagen. Al principio puede parecernos muy difícil resolver nuestro propio enredo personal y esto tal vez nos desanime y nos haga postergar tomar las decisiones que nos vayan liberando. Pero normalmente podemos deshacer cualquier enredo, por más intrincado que sea, si nos tomamos el trabajo de ir “desanudando” una por una cada situación que actualmente pueda estar limitándonos.

El primer paso es tomar consciencia de que nuestra condición actual es, en gran medida, consecuencia de diferentes decisiones que fuimos tomando en el pasado. Y que podemos tomar nuevas decisiones que nos vayan devolviendo la libertad.

Vocación vs. obligaciones
A veces puede parecernos difícil ser fieles a nuestra vocación… o hasta nos cueste descubrirla. Es que a lo largo de todo el proceso de nuestra educación nos dicen “NO” a casi todo lo que espontáneamente nos gusta y nos obligan a concentrarnos en diferentes actividades que son más bien aburridas, y esto no favorece precisamente el descubrimiento de nuestra propia vocación. Además, la sociedad nos condiciona para que nos resulte difícil apartarnos del camino que ya tiene trazado para nosotros, un camino que normalmente no contempla nuestros gustos y preferencias.

Este video es muy estimulante y su mensaje acerca de la vocación es simple y claro:


Si el Dinero no Importara, ¿qué harías?, por Alan Watts.
En el video, Alan Watts parece dirigir su mensaje a las personas jóvenes, que aún no han tomado las decisiones más importantes, esas que determinarán en gran medida la trayectoria general de sus vidas. Sin embargo siento que cualquiera sea nuestra edad y la situación en la que nos encontremos, siempre podemos permitirnos, en alguna medida, hacer aquellas cosas que más nos gustan.

Para “desenredar” nuestras vidas
Lo primero: pedir a Dios que se nos muestre nuestra verdadera vocación, que nuestro camino se vea libre de los obstáculos que nuestro esfuerzo individual nunca podría superar y que todos los recursos necesarios vengan a nuestro encuentro para que podamos cumplir nuestra misión personal en esta vida.

Foto de Louise L. Hay
Haz lo que te gusta y te llegará el dinero. Ama lo que haces y te llegará el dinero. Tienes derecho a ganarte bien la vida y disfrutar haciéndolo. Si buscas la manera de hacer algo que te guste, la Vida te mostrará el camino hacia la prosperidad y la abundancia. Cuando el trabajo se transforma en juego y diversión, resulta no solo agradable y gratificante, sino también muy provechoso en el aspecto material. Convierte tus pensamientos de pobreza en pensamientos de prosperidad y verás cómo atraes a tu vida el trabajo que deseas, satisfactorio y muy bien remunerado.

Louise L. Hay

Este mensaje de Louise Hay puede parecer exageradamente optimista, pero la clave para que resulte cierto en nuestras vidas es tomarlo literalmente. Comienza diciendo “Haz lo que te gusta y te llegará el dinero”. Esto significa que primero tenemos que identificar esa actividad a la que podemos dedicarnos por placer sin prestar atención al paso de las horas y sin preocuparnos por recibir compensaciones. No podemos pasar por alto este primer paso. Durante muchos años dediqué días enteros al desarrollo de este blog, solo por el placer de verlo crecer… y ahora recibo propuestas laborales muy interesantes gracias a que muchas personas lo visitan.


El jabón, un video para reflexionar.
Realmente vale la pena hacer todos los cambios que sean necesarios en nuestras vidas para poder ocupar nuestro auténtico lugar en el mundo, porque cuando actuamos para cumplir con nuestra verdadera misión alcanzamos resultados que de otro modo estarían fuera de nuestras posibilidades ordinarias:

Concretamente:
Aunque a veces nuestras obligaciones parezcan ser obstáculos insuperables, siempre está dentro de nuestras posibilidades tomar algunas sencillas decisiones. Y es posible que con dar los primeros pasos y mostrar la voluntad de cambiar, el Universo nos sorprenda mostrándonos nuevas posibilidades.
Si el problema inicial es que actualmente estamos desconectados de lo que anhelamos íntimamente y no somos conscientes de nuestra vocación, entonces lo primero será preguntarnos qué es lo que más nos gusta hacer e ir cultivando esas actividades en la medida de nuestras posibilidades. También podemos repetir una sencilla oración pidiendo que se nos muestre cuál es nuestra misión.
Las actividades que estamos tratando de identificar suelen ser aquellas que podemos llevar a cabo con entusiasmo durante horas casi sin notar el paso del tiempo.
Es necesario confiar… Confiar en la vida, confiar en que las cosas saldrán bien, confiar en las personas que nos rodean, y confiar en nosotros mismos y en nuestro potencial.
El Universo necesita que ocupemos nuestro lugar…
Por último, las experiencias de otras personas pueden servirnos de ejemplo y mostrarnos modelos alternativos. Hace mucho tiempo mi mejor amigo dejó el empleo estable en el que había trabajado por años y se fue a vivir al campo (a “El Bolsón”, en la Patagonia argentina) a cumplir su sueño personal. Debió superar primero dificultades familiares y económicas, además de sus propias limitaciones y temores. Más tarde yo también me animé a dejar mi trabajo formal y a vivir mi propia aventura, pero en parte fue gracias al ejemplo real y concreto de mi amigo.

También viví una larga temporada en comunidades rurales, donde personas inteligentes y creativas vivían de manera muy sencilla y en estrecho contacto con la naturaleza, ejerciendo su libertad de una manera maravillosa. Obtenían sus ingresos dictando cursos y ofreciendo diferentes servicios, como el diseño de sitios web… oficio que aprendí allí, en el medio del campo.

Finalmente no adopté para mí esos modelos, esas formas de vivir. Pero me ayudaron a comprender que había diferentes alternativas al único modelo de vida que había conocido hasta entonces. Y a partir de ahí pude emprender mi propio camino personal.

Axel Piskulic

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